En qué consistiría
Las existencias actuales de un distribuidor, maquetadas como un documento en lugar de una pantalla: una portada, un índice agrupado por marca, y una página para cada pieza con su referencia, año, estado y lo que la acompaña.
La clave es el destinatario. Un cliente que quiere ver qué hay disponible este mes, un cliente parado frente al mesón, y un coleccionista que va a leer una página impresa con más atención que una grilla de anuncios: a todos ellos un enlace a un marketplace les sirve mal.
Por qué vale la pena generarlo a partir del inventario
El registro de existencias ya existe en la aplicación, con fotografías y especificaciones adjuntas. Un catálogo armado a mano queda desactualizado el mismo día en que se hace, mientras que un catálogo generado a partir del registro es correcto en el momento en que se genera. Ese es todo el argumento para construirlo acá en lugar de en una herramienta de diseño.
Qué hay que decidir antes
Qué campos se imprimen, cómo se trata una pieza sin fotografía, qué pasa con los precios a consultar, y si el documento se genera bajo demanda o de forma periódica. Nada de eso está decidido.
La vista general del kit recoge el resto de lo propuesto. Funciones explica lo que hace hoy el registro de inventario.